Jueves 22 de Junio del 2017
ENTREVISTAS Y OPINIóN / 16 AGO 2014

En busca de un patio abierto a celebrar la pluralidad de ideas y creencias

Columnista invitada Lic. Marcela Goldin Experta en Comunicación Estratégica – Miembro del Foro Ecuménico Social.

La disposición a escuchar, la claridad y transparencia en el discurso, la coherencia entre ese discurso y la realidad implica la reciprocidad y el reconocimiento de que es en la diversidad cultural e ideológica donde surgen los modelos contextuales e imaginarios sociales. Todos son factores de una ecuación que podría sumar como resultado la necesidad de ser socialmente responsables no sólo desde el Estado, las empresas, los científicos, entre otros, sino también como individuos, como ciudadanos de este mundo tan aldea y tan global al mismo tiempo.


  Por todo esto es que suena tan interesante el arribo del “Atrio de los Gentiles”, que tendrá su capítulo argentino en noviembre de 2014 en Buenos Aires y Córdoba, hasta ahora. El Atrio de los Gentiles “original” fue el espacio que se creó en el año 20-19 A.C. en el Templo de Jerusalén, en el cual todos podían estar, sin distinciones de cultura, lengua o profesión religiosa: un lugar de encuentro y diversidad. De ahí viene la inspiración para esta iniciativa que lleva adelante el Pontificio Consejo de la Cultura, desde la Ciudad del Vaticano.

El Foro Ecuménico Social está preparando las actividades para concretar jornadas y espectáculos de gran envergadura en la Argentina en la semana del 24 de noviembre. Participará María Kodama, ya que "Borges y la trascendencia" es uno de los ejes del encuentro. También, el Cardenal Gianfranco Ravasi, Presidente del Pontificio Consejo de la Cultura, que promoverá esos eventos por los cuales ha manifestado especial interés el Papa Francisco, quien ha anticipado que probablemente estará presente con un mensaje.

El Atrio del tercer milenio ha pasado ya por la Universidad de Bologna, por la sede de la UNESCO y la Sorbonne de París, por la Academia Real Sueca de las Ciencias Estocolmo, por el Ateneo Rumano de Bucarest, por la Chiesa degli Artisti y la Piazza del Popolo en Roma, por Asís, Calabria, Marsella, y en América Latina fue sede la Universidad Nacional Autónoma de México, entre otras.

Uno de los aspectos más interesantes es su pluralidad no sólo religiosa, sino de “modelo”. Es un espacio/vehículo que se va construyendo a la medida de quienes lo abrazan. Bajo el paraguas del diálogo, se encuentran en él creyentes de distintas confesiones, agnósticos y ateos. Hay debates profundos entre filósofos, teólogos, intelectuales y científicos, tanto como manifestaciones artísticas. Y reconocemos un solo centro, el hombre y su trascendencia. Bienvenido, entonces, a la Argentina.