Lunes 22 de Enero del 2018
EMBAJADAS / 20 OCT 2015

El velero suizo que dará la vuelta al Mundo zarpará desde Buenos Aires con Capitán argentino

El velero suizo Fleur de Passión está en Argentina del 13 al 22 de octubre antes de pasar, a fin de año, por el estrecho descubierto hace medio milenio por Fernando de Magallanes, y continuará su travesía hasta dar la vuelta al mundo en 4 años. The Ocean Mapping Expedition partirá para abordar los mares del sur al mando del capitán argentino Jorge González, quien tomará el timón en la capital porteña para proseguir con la expedición hasta la chilena Punta Arenas.

El velero Fleur de Passion de la fundación suiza Pacifique, llegó a Buenos Aires el 13 de octubre, primer escala argentina en su periplo alrededor del mundo siguiendo la estela de Magallanes en el marco de la llamada 'Ocean Mapping Expedition' 

  Acogido por el Yacht Club Argentino, estará en el muelle de Puerto Madero hasta el 21 de octubre, antes de emprender nuevamente su viaje hacia el Estrecho de Magallanes, que cruzará en diciembre-enero. 

A partir del domingo 18 de octubre, este gran velero de 33 metros, antiguo barco de la Marina alemana, construido en 1941, actualmente despojado de su armamento y convertido en el velero más grande de Suiza, será accesible al público. Todos están invitados a venir y compartir el espíritu de ésta aventura a lo largo de una combinación de programas científicos, socio-educativos y culturales que cuenta con el auspicio oficial del Cantón de Ginebra además del de la ciudad de Ginebra, bajo cuyo patrocinio navega Fleur de Passion.

Pronto se cumplirán 500 años desde que Fernando de Magallanes salió en una expedición para encontrar una ruta marítima desde el oeste hacia lo que se denominaba la isla de las especias y que resultó el descubrimiento de un pasaje que lleva hoy su nombre, justo al sur del continente americano y un Océano al que bautizaron “Pacífico”, aunque poco tenga de tranquilo, recordó el Embajador suizo Hanspeter Mock durante la presentación de la expedición:

"Que hoy haya un velero suizo, con la bandera de mi país flameando en el Puerto de la Ciudad de Buenos Aires, es más que un sueño. Y siendo que además esta expedición conlleva un proyecto científico y solidario, me siento muy honrado y orgulloso de darle la bienvenida junto a su Capitán y su tripulación"

Pietro Godenzi, presidente de la Fundación Pacifique y capitán de Fleur de Passión durante los dos primeros meses de navegación, sostuvo: “En su época, Magallanes se lanzó a lo desconocido sin saber lo que llegaría a vivir y descubrir, de la misma manera nosotros somos parte de esta expedición para cartografiar el océano, disfrutando de toda la incertidumbre inherente a una experiencia de semejante naturaleza y que constituye además el condimento" 

“La travesía de Sevilla hasta Brasil de abril a agosto, permitió a la expedición familiarizarse progresivamente con su misión. Los programas científicos han podido ser probados en su naturaleza grandiosa y comienzan a dar sus frutos. Los tres primeros dibujantes se han embarcado al igual que diez jóvenes en etapa de resocialización. Estos seis primeros meses de la expedición auguran tantas cosas positivas sobre la continuación que actualmente se analizan nuevos proyectos científicos", dijo Godenzi, quien será relevado en su cargo en Buenos Aires por el argentino Jorge González, quien viene entrenándose en el velero desde que partió desde Río Grande do Sul hacia nuestras costas.

Para Jorge González, navegante de profesión, esto también es un sueño cumplido. "Conocé a los chicos de la tripulación de casualidad en Río Grande do Sul, ayudándolos con el portugués con unos trámites, y cuando me contaron de qué se trataba me interesó mucho el proyecto. Conversamos y ellos necesitaban también a un profesional de la navegación que hable el español porque aún falta mucho tramo por Latinoamérica. Mandamos mis papeles para Ginebra y me aprobaron, así que decidí subir con ellos desde Brasil para conocer el barco en profundidad"

"Estoy feliz. Cruzar el Estrecho de Magallanes en el Fleur de Passión y en el marco de este proyecto me llena de satisfacción y sé que va a ser una experiencia extraordinaria", sostuvo González.
  El 13 de abril, unos 500 años más tarde, Fleur de Passion partió desde Sevilla hacia una gira mundial de cuatro años, siguiendo la estela de Magallanes y bajo los auspicios de la “Fondation Pacifique”, una organización sin fines de lucro de Ginebra, dedicada a temas de desarrollo sostenible. Esta expedición llamada The Ocean Mapping Expedition tiene como objetivo observar, comprender, cartografiar y dar a conocer el estado de los océanos a la luz de esta primera vuelta. 

Su objetivo es contribuir a un mejor conocimiento y una mayor toma de conciencia sobre los problemas que representa el impacto humano en este medio, que es vital para el ser humano, y hacernos pensar en nuestra relación con el planeta mar.

Una expedición alrededor de 3 polos

De 2015 a 2019, con un espíritu multidisciplinario y de intercambio de experiencias, The Ocean Expedición Mapping se centra en tres polos – científicos, socio-educativos y culturales – y estudia la aplicación de una serie de programas que incluyen:

- 20.000 sonidos bajo el mar: 
« Por primera vez, un barco está permanentemente equipado con sensores de última tecnología que permiten plasmar una cartografía oceánica acústica a una escala hasta hoy nunca realizada », dice Michel André. El programa 20.000 sonidos bajo el mar detecta y clasifica automáticamente todos los sonidos – de origen humano o naturales – a lo largo del recorrido de Fleur de Passion y los envía en tiempo real a tierra a los investigadores del LAB. Los primeros meses de la expedición y de la travesía trasatlántica permitieron poner en marcha y experimentar los equipos pioneros en tamaño real, fabricados específicamente dentro el ámbito del programa. 

- Micromégas :  este otro programa científico, en colaboración con la asociación suiza Oceaneye con sede en Ginebra, consiste en recoger muestras periódicas de agua de mar, para evaluar el contenido de contaminantes plásticos. Estas muestras permiten proveer las investigaciones realizadas por Oceaneye y se analizan en colaboración con el Laboratorio Central de Medio Ambiente de la Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL).     
- Jóvenes en el mar :  este programa socio-educativo permite acoger varias decenas de adolescentes y jóvenes adultos en el marco de estadías de reinserción o de experiencia de vida en el mar, en grupo o individualmente, como grumetes integrados a la tripulación. Por una semana, un mes o aún más, todos se embarcarán como tripulantes confirmados a bordo de un buque de vela para “trabajar juntos”, con el objetivo de experimentar las exigencias de la vida a bordo, pero también y sobre todo, para descubrir el mar abierto, conocer a los otros y a sí mismos.        - En el espejo de Magallanes :  este programa cultural recibirá una docena de dibujantes de historietas, suizos y extranjeros, que se turnarán durante una, dos o tres semanas, para contar, bajo la forma de “relatos de navegante”, las vicisitudes de la expedición y de la vida a bordo. Pero también se interesarán por los grandes temas universales e atemporales que caracterizaron la primera vuelta al mundo y toda la época de los grandes viajes de descubrimiento. Entre ellos, la necesidad irrefrenable de exploración y de conocimiento, el espíritu de conquista y dominación, el acceso a las riquezas naturales del planeta y el reparto de las mismas, las relaciones tanto belicosas como pacíficas entre los hombres. Entre los primeros dibujantes que embarcaron figuran los ginebrinos Zep, padrino de la fundación, Tom Tirabosco y Matthieu Berthod. Serán seguidos en diciembre próximo por Pierre Wazem, quien realizará la travesía del estrecho de Magallanes entre Punta Arenas y Puerto Natales a bordo de la Fleur de Passion.

Flor de la Pasión, un barco con destino... ¡Pacífico!

Nave insignia de la Fundación y plataforma logística de The Ocean Mapping Expedition, Flor de la Pasión es un barco con una historia sorprendente. Se trata de un Kriegsfischkutter (KFK), barco a motor de la Armada alemana, construido en 1941 y cuya misión original era la defensa de las costas, poner minas o reabastecer a los submarinos. Sobreviviente de la Segunda Guerra mundial, el barco fue cedido a la Marina de guerra francesa. Esta lo utilizó durante unos treinta años hasta los ’70 cuando, después de quitarle el armamento, fue vendido a un particular. Este le instaló los aparejos y lo transformó en un buque de vela, bautizándolo con su nombre actual. 
Hasta la mitad de los años 90’, Flor de la Pasión ha surcado el Mediterráneo y el Atlántico en el marco de proyectos científicos y socio-educativos. En 2002 lo compró la asociación ginebrina Pacifique, lo restauró íntegramente entre 2003 y 2009 con el objetivo de prolongarle su vocación, de ahora en adelante pacífica y al servicio de la Fundación.