Jueves 23 de Marzo del 2017
TURISMO / 02 FEB 2016

Turismo en Azerbaiyán

Para todos aquellos que lo visiten, Azerbaiyán es un destino en pleno crecimiento, con lugares históricos y modernos, naturaleza y tecnología, paz y movimiento. Estos contrastes hacen que la “Tierra del Fuego” ofrezca sus atractivos para los visitantes de todo el mundo, y especialmente a los argentinos.

 Bakú no es sólo la capital de Azerbaiyán, es el epicentro del crecimiento de Azerbaiyán y el lugar donde conviven, en una insuperable amalgama, el pasado, el presente y el futuro del país.

 

Uno de los principales atractivos que ningún turista puede perderse es la famosa Ciudad Vieja, centro histórico del país y antiguo pilar de la milenaria Ruta de la Seda. Este Patrimonio de la Humanidad, es una antigua fortaleza que aún hoy en día conserva muchas de sus murallas y torres originales. Con su laberinto de callecitas empedradas y edificios antiguos ofrece a sus visitantes un recorrido por la historia y su arquitectura, siendo su mayor exponente El Palacio de los Shirvanshahs. El cuerpo principal del palacio, sus criptas y la antigua mezquita del Shah ofrecen una mirada sobre cómo vivían los antiguos gobernantes de la región.  

 

Es dentro de la Ciudad Vieja donde se encuentra uno de los íconos más característicos de Bakú, La Torre de la Doncella. La imponente construcción que se remonta hasta el Siglo XII es el eje de distintos mitos y leyendas locales. Desde el trágico destino de la doncella enamorada que arrojándose por amor desde su cima le dio nombre hasta las historias militares que afirman que la torre jamás ha sido, y nunca será, tomada por la fuerza.

 

Frente a la Torre podemos encontrar un hermoso paseo marítimo que recorre la costa del Mar Caspio. El Boulevard de Bakú, con sus bosques, sus plazas y una increíble vista al mar es el lugar elegido por quienes visitan Bakú para descansar y apreciar las bondades de la fresca brisa marina. Con una extensión proyectada de 26 kilómetros ofrece un recorrido por los edificios más prominentes de Bakú y evidencia la estrecha relación del país con el mar.

 

Sobre este parque, y no lejos de la Torre de la Doncella, podemos encontrar un edificio verdaderamente incomparable. Diseñado por el renombrado arquitecto austríaco Franz Janz, el Museo de las Alfombras, es una de las principales atracciones de Bakú por partida doble. En su interior encontraremos una de las mayores colecciones de alfombras artesanales del mundo, con sus increíbles diseños característicos cada una de las regiones de Azerbaiyán, más de 10.000 artículos de cerámica, metalurgia y joyería desde la Edad de Bronce hasta la actualidad. En su exterior podremos disfrutar de un diseño único, que imita los tesoros que guarda en su interior.

 

Si hablamos de diseño único no podemos dejar de nombrar el Centro Heydar Aliyev. La arquitecta iraquí Zaha Hadid, ganadora del Premio Pritzker, estableció un nuevo hito de la arquitectura. Sin utilizar una sola línea recta, la forma general del edificio se asemeja a una onda ascendente desde la tierra hacia el cielo seguido del descenso gradual hacia la tierra. No es sólo un homenaje a la arquitectura posmoderna, sino también un retrato del eterno ciclo de la vida.

           

Además de todo lo que ofrece Bakú, Azerbaiyán guarda verdaderos tesoros a lo largo y a lo ancho de su territorio. Las distintas regiones ofrecen experiencias inigualables. Una muestra de historia, religión y naturaleza es el antiguo Templo del Fuego en Ateshgah. Uno de los dos únicos santuarios del mundo construidos sobre una fuente activa de gas natural, y origen de Azerbaiyán como “Tierra del Fuego”.

 

Otro de los elementos distintivos de Azerbaiyán es sin duda el petróleo, utilizado como fuente de energía y materia prima de incontables productos. Sin embargo, en la ciudad de Ganja existe otra utilidad: la belleza. El aceite naftalina de esta zona, reconocida mundialmente por sus funciones curativas, es utilizado desde tiempo remotos en el cuidado de la salud.

 

Según la leyenda local, una de las tantas caravanas que transitaban por la antigua ruta de la seda estaba de paso cerca de Ganja. En ese momento, uno de los camellos estando muy enfermo, cae en una laguna natural de este aceite. Ya sin posibilidades de rescatarlo, el comerciante decide continuar la marcha y acampa para pasar la noche. Para su sorpresa, ese mismo camello enfermo lleno de aceite que había tenido que abandonar alcanzó la caravana y era el más fuerte y rápido de todos.

 

Otro de los alicientes para la salud que posee Azerbaiyán es la Clínica-Hotel Duzdag, en Nakchivan. Excavada a 100 metros de profundidad en la montaña, dentro de una de las minas de sal más grandes del mundo, se encuentra una clínica para el asma con capacidad para 1700 pacientes al año. Sus condiciones de temperatura y baja humedad crean el ambiente ideal para tratar todo tipo de afecciones respiratorias.

 

Si bien Azerbaiyán es un país laico, la gran mayoría de sus habitantes practica el Islam. Esto hace que tanto en Bakú, como en las demás regiones puedan encontrarse mezquitas con mucha historia y grandes encantos. Uno de los mejores ejemplos es la Mezquita Mirmohsum Aga Ziyaretgah, localizada Shuvelan. Sin embargo, Azerbaiyán también es famoso por sus Iglesias cristianas de fines del Siglo I, principios del Siglo II. Construidas en la región de Sheki, constituyen no sólo las primeras Iglesias en el territorio de la denominada Albania del Cáucaso, sino de toda la región.

 

Uno de los atractivos que ningún visitante de Azerbaiyán puede perderse es el Palacio del Khan en Sheki. Construido entre 1760 y 1765 como Palacio de Justicia, tiene una particularidad muy característica: en su construcción no se utilizó ni un solo clavo o adhesivo. El palacio, compuesto de 2 plantas, 6 habitaciones, 4 corredores y 2 balcones con espejos, conserva tanto sus colores como su encanto.

 

Junto con el Palacio, Sheki alberga una muestra viviente de las caravanas de la ruta de la seda, los Caravansarai. Estos lugares de descanso para los comerciantes en viaje, además de cuartos de descanso, también fueron construidos con habitaciones especiales para llevar distintas operaciones de comercio. Sus puertas se abrían con la hospitalidad para los viajeros y mercaderes, pero cuando se cerraban se convertían en una fortaleza inexpugnable.

 

Para los amantes de los deportes extremos también hay lugar en Azerbaiyán. Con su moderna pista de esquí, el centro Shahdag, en la norteña localidad de Quba, es una visita obligatoria para quienes deseen disfrutar de la nieve en su máximo explendor.

 

Azerbaiyán está lleno de historias y lugares por conocer. En esta tierra, y en su gente, conviven pasado, presente y futuro. Un pueblo que abre sus puertas al mundo para demostrar todo lo que tiene para ofrecer. Con comida exquisita, paisajes soñados y la amabilidad de su gente, Azerbaiyán –“Tierra del Fuego”- vale la pena.

 

 

DATOS

¿Cómo llegar?

Existen múltiples posibilidades para viajar a Azerbaiyán desde Argentina. Las principales líneas aéreas ofrecen vuelos desde Buenos Aires hasta algún nodo europeo (Frankfurt, Paris, Roma, Milán, Londres, Barcelona, Viena) y luego desde allí directamente a Bakú. Particularmente interesante es la opción de Turkish Airlines, un vuelo diario desde Buenos Aires hasta Estambul.

Hoteles

Las cadenas internacionales más importantes del mundo tienen sus hoteles en Azerbaiyán: Four Seasons, Marriott, Hyatt, Hilton, Fairmont, Kempinski, Sheraton… El alojamiento no es un problema.

Moneda

El manat es la moneda oficial. Dólares y Euros también son aceptados sin problema. Es muy fácil y seguro cambiar dinero.