Sábado 29 de Abril del 2017
ENTREVISTAS Y OPINIóN / 16 AGO 2014

Similitudes y diferencias con una potencia creciente

El staff de Imagen Diplomática fue recibido en la oficina central de la Embajada, y tuvo la posibilidad de mantener una conversación directa con Patricia Holmes, Embajadora de Australia en Argentina, en la que se discutieron los aspectos centrales de la relación entre su país y la Argentina, y sobre la apertura comercial que representa una potencia económica como Australia.

Patricia Holmes es la Embajadora de Australia en Argentina desde hace más de dos años y ha sido designada a este cargo luego de trabajar como funcionaria australiana ante la Organización Mundial de Comercio.
 
El primer tema que surgió durante la conversación fue la complejidad y la diversidad de tareas y responsabilidades que representa su actual cargo. La Embajada Australiana no se encarga únicamente de realizar tareas consulares asistiendo a ciudadanos australianos, sino que también se encarga de analizar la política y la economía argentina para concretar objetivos comerciales, además de fomentar su idiosincrasia y costumbres compartiendo su cultura. A esto se suma que la Embajadora tiene responsabilidad para Uruguay y Paraguay.

Su agenda cuenta con diversas obligaciones que van desde ir a recepciones y festivales que organizan otras embajadas, hasta visitar Montevideo o Asunción liderando misiones diplomáticas, ya sean comerciales o de otra índole.

- ¿Cuáles son los puntos en común que existen entre nuestras políticas internacionales?

Son varios y en temas bastante heterogéneos. En principio, trabajamos en conjunto en temas como la Antártida. Para nosotros el sistema generado por el “Tratado Internacional de la Antártida” es muy importante, al igual que para la Argentina. Tendemos básicamente a la misma política de promover la unión al tratado. Otro ejemplo en este ámbito es el “Convenio contra las armas”, se trata de un sistema que promueve la regulación del comercio de armas convencionales, y nuestros países fueron grandes promotores de este tratado.

Obviamente que también coincidimos en temas comerciales, Australia y Argentina son miembros del grupo que promueve la producción y el comercio agrícola dentro de la O.M.C., al ser países agroexportadores.

- Y siendo ambos países grandes agroexportadores, ¿se pueden complementar como aliados o compiten en ese mercado?

Hay que tener en cuenta que manejamos distintos mercados. Nosotros quizás exportamos gran parte de nuestra producción a Asia y en cambio ustedes comercian más con Europa.

No podemos negar que hay algún porcentaje de competitividad pero ese no es el único aspecto de nuestras relaciones, por ejemplo, Argentina importa productos genéticos desde Australia en aspectos de ganadería, pero eso se da en las dos direcciones. Hay empresas de miel que importaron equipamiento tecnológico de origen australiano y que ahora exportan miel a nuestro país, ese es un claro ejemplo de cooperación, porque Argentina no sólo mejoró la calidad de su producto sino que mejoró su producción y su exportación.

También está comenzando a aumentar el intercambio en el mercado de vinos, pero tengo que mencionar que en este caso se da uno de los puntos negativos que hay en el momento. Si bien los vinos argentinos no tienen inconvenientes en ingresar al mercado australiano, actualmente hay una gran cantidad de dificultades a la hora de exportar hacia la Argentina. Se torna muy difícil para una empresa australiana ingresar regularmente sus productos porque hay muchas trabas. El nivel de cooperación podría ser mayor.

Igualmente, desde hace mucho tiempo que tenemos relaciones muy positivas con Argentina y consideramos que el potencial es tal que tenemos una oficina de comercio que se encarga de fomentar el intercambio comercial. Es una oficina que si bien se encuentra aquí en la Embajada y que trabaja en conjunto con nosotros, es en realidad una oficina independiente.

- ¿Y existen proyectos para disminuir las trabas que menciona?, ¿hay alguna posibilidad de concretar un tratado?

Con Argentina actualmente no. Respecto de Latinoamérica hay un tratado de libre comercio con Chile, que se encuentra dentro del acuerdo transpacífico, en el que están también Perú y México.

Podríamos mencionar que hay un diálogo oficial con MERCOSUR, en el que se incluye también a Nueva Zelanda y el último avance se dio en Brasilia el año pasado, pero en realidad actualmente se dan únicamente intercambios de información, y de propuestas de distintos proyectos, sin que haya avances concretos en ningún tratado. Esto se sucede también porque el MERCOSUR no tiene interés en concretar ningún acuerdo.

- ¿Considera que esta falta de interés se debe a que esté más concentrado en la unión regional?

Sí, están enfocados internamente, y están trabajando con Europa. Australia tiene gran cantidad de tratados de libre comercio pero de nivel alto, se maneja un nivel de ambición alto y el MERCOSUR parece no tener este nivel de ambición, quizás en el futuro.

Se podría decir que esto es generado en gran parte por las restricciones que hay en Argentina. Los empresarios australianos tienen más intenciones de invertir que de comerciar. Ahora hay varias empresas australianas que invierten en el sector de la minería argentina, ubicadas en San Juan y Catamarca, y hay empresas que están dispuestas a invertir y generar un mayor desarrollo, pero no se está aprovechando la totalidad del potencial que existe.

Nuestro enfoque en el punto de vista comercial se concentra mayormente en el sector agrícola, en la minería y en la educación. Australia recibe anualmente 600 mil estudiantes extranjeros, la mayoría provienen de Asia e India, pero ahora se está notando un incremento de estudiantes provenientes de América Latina.

- ¿Y considera que este intercambio estudiantil puede favorecer de alguna manera las relaciones?

Sí, ese es otro enfoque posible, este intercambio es importante. Si bien nuestras culturas son diferentes, el argentino en Australia se siente cómodo después de muy corto tiempo, y existen ahora visas de vacaciones y trabajo en Australia, las famosas “working holiday”, que son cada vez más populares. Se dan 500 visas por año, y cumpliendo con todos los requisitos se otorgan casi automáticamente. Para solicitar una visa hay que tener entre 18 y 30 años, dos años de estudios universitarios completos y un nivel de inglés básico. Con esa visa, los jóvenes pueden ir a estudiar y trabajar en cualquier lugar de Australia, no tiene limitaciones en ese sentido.

- ¿Se agotan las 500 visas que se otorgan anualmente?

  No, hasta ahora nunca se agotaron, el 2014 es el tercer año que se otorgan estas visas. Se abren en julio y se cierran en junio del año siguiente, que condice con nuestro año financiero. Al día de hoy quedan aproximadamente 170 visas para entregar, hasta junio que se reabren las 500 nuevamente. Abrimos esta misma posibilidad con Uruguay actualmente, y sinceramente considero esto muy positivo.

- Al margen de lo que mencionamos sobre las trabas a las importaciones y la situación argentina actual, ¿cuáles considera que son los principales obstáculos que se tienen que superar para que crezcan nuestras relaciones?

En principio, económicamente, no estamos al mismo nivel que por ejemplo manejamos con la alianza transpacífica que había mencionado. Obviamente habría que liberar más las restricciones a las importaciones y debería haber menos restricciones arancelarias e impositivas Además, influye bastante la incertidumbre que prima en Argentina, esto afecta bastante a las inversiones y los intercambios comerciales.

En cuanto al ámbito cultural, creo que hay cada vez un mayor intercambio, una mayor conexión, por ejemplo, en Sydney disponemos de dos restaurantes argentinos, si mal no recuerdo se llaman “La Boca” y “Porteño”, y son muy populares. Cada vez hay más interés entre nuestros países.

- Tanto Argentina como Australia son países que poseen gran parte de su idiosincrasia basada en la inmigración que tuvieron en el pasado, ¿actualmente cómo manejan su política de inmigración?
Tengo entendido que son un país receptor de un gran número de refugiados.

Sí, al igual que la Argentina somos un país de inmigrantes. Ahora tenemos distintos sistemas de inmigración: de nivel profesional, familiar e inmigración de refugiados. Somos uno de los países que mayor cantidad de refugiados recibe cada año, se aceptan de todos lados, no hay ningún tipo de discriminación, tenemos gente de todo el mundo.

No sé si están al tanto, pero hemos tenido complicaciones con la inmigración ilegal proveniente de Indonesia. Ahora el gobierno nuevo tiene una política muy fuerte de parar este tipo de inmigración. La idea es siempre recibir refugiados y aceptar un número determinado anualmente, pero manteniendo el proceso formal de ingreso.

La nueva política busca frenar este tipo de inmigración irregular, debido al peligro que representa. Cuando entran inmigrantes ilegales, ellos mismos promueven y fomentan la entrada de inmigrantes que ingresan de manera irregular y esto impacta de manera negativa en nuestra política migratoria.

Hace muchos años se han dado varios debates, esta es una situación política un tanto compleja. Pero el objetivo muy fuerte del gobierno es tratar de controlar este tipo de inmigración sin disminuir la entrada de refugiados formales.

- ¿De dónde provienen los refugiados que reciben?

Recibimos refugiados de Afganistán, Siria, Irán, Irak y Sri Lanka en su gran mayoría.

- Desde que los refugiados ingresan por el canal formal, ¿reciben algún tipo de asistencia por parte del Gobierno?

Sí, ellos reciben la posibilidad de aprender inglés de forma gratuita, acceden a nuestro sistema de salud y sus hijos pueden asistir a nuestras escuelas. Además, poseemos un sistema para conectarlos entre ellos y con sus comunidades. En general tratamos de que todos aprendan inglés, pero siempre se los alienta a que mantengan su propia cultura, organizamos gran cantidad de festivales multiculturales, en este momento por ejemplo se está realizando una gran celebración del año nuevo chino.   Cabe destacar que inevitablemente este tipo de inmigración tiene aspectos negativos, con la cantidad de culturas distintas que recibimos se generan algunos conflictos ya que todavía hay cierto grado de racismo entre los mismos refugiados. A pesar de esto, la idea es promover el multiculturalismo y que todos se acepten entre sí.

Palabras finales

“Para mí Australia es un país que tiene una economía y una historia muy similar a la de Argentina, con un enfoque muy importante en la agricultura, con muchos inmigrantes, pero tenemos una política económica más abierta, y no sé si somos un ejemplo, pero por lo menos es algo para que analicen. Australia es el segundo país en el mundo según el ranking de las Naciones Unidas en cuanto al desarrollo humano, o sea, en base a la salud, la educación, y no solamente sobre el nivel de ingreso. Y si bien la Argentina ha tenido diversos problemas en su historia, yo sinceramente creo que tiene muchas posibilidades de crecer, grandes capacidades y potencial, es cuestión de saber aprovecharlo.” Patricia Holmes.