Jueves 22 de Junio del 2017
ARTE Y CULTURA / 21 OCT 2016

Más de cien obras de arte latinoamericanas y un nuevo instituto llegan al MoMA

Antes de que Lygia Clark fuera sujeto de grandes retrospectivas; antes de que a Adriana Varejão la representaran galerías importantes; antes de que Beatriz Milhazes alcanzara altos precios en subastas, Patricia Phelps de Cisneros coleccionaba arte latinoamericano, tapizaba las paredes de su casa con trabajos contemporáneos de artistas de Brasil, Venezuela, Argentina y Uruguay.

 Durante los últimos 16 años, Cisneros y su esposo, Gustavo A. Cisneros, han donado 40 de estas piezas al Museo de Arte Moderno, del que ella forma parte del consejo desde 1992. Ahora donarán otras 102 y fundarán un instituto de investigación en el museo dedicado al estudio del arte latinoamericano.

“Se trata de un regalo transformador”, dijo Glenn D. Lowry, el director del museo, en una entrevista junto con Cisneros en su oficina el viernes. “Llega completamente desarrollado”.

La donación incluye a artistas que trabajaron la abstracción durante la mitad y la segunda parte del siglo XX, como Hélio Oiticica, Lygia Pape, Jesús Rafael Soto y Tomás Maldonado. De los 37 artistas cuyo trabajo está incluido en la donación más reciente, 21 entrarán a la colección del MoMa por primera vez.

Cisneros permitió al MoMa que hiciera una selección de su colección particular, siempre y cuando el museo, además de exhibir las piezas, las preste de manera regular a otras instituciones, dijo Lowry.

Cisneros no se separó fácilmente de la colección con la que ella y su esposo —miembro de la familia venezolana Cisneros que amasó su fortuna gracias a los medios de comunicación en América Latina— han vivido durante 40 años.

“Me dijo: ‘Te estás llevando todo lo que hay en mi sala’”, recordó Lowry.

Una pieza de Willys de Castro, por ejemplo, se muestra orgullosa en el estudio de Cisneros. “¿Nos atreveríamos a pedir esa pintura?”, dijo Lowry, “Es llevarse el foco central de una habitación”.

Un elemento fundamental en la misión de la Colección Patricia Phelps de Cisneros es atraer la atención del público y de los estudiosos del arte hacia la obra latinoamericana y asegurar su lugar en el panteón del arte moderno.

“Mi gran frustración con América Latina es que siempre hemos estado tras bambalinas en muchas áreas y, sin duda, en el arte”, agregó Cisneros. “Fue uno de los grandes centros para el modernismo en los años cincuenta, sin embargo, no se ha tomado en cuenta”.

El Instituto de Investigación para el Estudio de Arte Latinoamericano Patricia Phelps de Cisneros —que estará en el campus del MoMa ubicado en el centro de Manhattan— ofrecerá coloquios, becas, publicaciones y conferencias académicas.

El centro de estudios Cisneros no está solo. El Centro Internacional para el Arte de América Latina en el Museo de Bellas Artes en Houston ha dedicado 15 años y más de 50 millones de dólares a iniciativas para el estudio del arte latinoamericano del siglo XX. El enfoque del Centro Internacional es un archivo digital para casi 10.000 documentos sobre el tema. Con el tiempo, habrá archivos digitales en el instituto del Museo de Arte Moderno.

La tradición del MoMa de coleccionar, exhibir y estudiar arte y artistas de la región data de 1931 y Cisneros dijo que la idea original de Alfred H. Barr Jr., el primer director del museo, incluía arte latinoamericano.

 

“Creo que ya ganamos esa parte de la batalla”, agregó Cisneros. “Ha tomado 30 años, pero ahora museos de todo el mundo toman en cuenta a América Latina.”

FUENTE: NYTimes